Rinoplastia correctiva para mejorar los malos resultados

La rinoplastia correctiva se enfrenta a multitud de retos únicos. En primer lugar, la línea de base de la nariz ya ha sido alterada por una cirugía previa de la nariz, por lo que es técnicamente más exigente y suele dar lugar a una recuperación más larga.

La literatura médica de cirugía plástica ha sugerido que la tasa de revisión de la rinoplastia puede llegar al 15%, ya que es una de las cirugías faciales más difíciles. Por este motivo, un paciente prudente debería tener en cuenta las calificaciones de su cirujano, por ejemplo, formación, experiencia y certificaciones del consejo.

Si el paciente necesita una corrección importante después de la cirugía primaria de la nariz, la mayoría de los médicos lo tratan más como un procedimiento reconstructivo por su naturaleza compleja. El objetivo es mejorar la estética nasal, preservar las funciones respiratorias normales y ofrecer resultados que coincidan con sus objetivos y preferencias personales.

A pesar de los esfuerzos del cirujano, a veces se hace necesaria una rinoplastia correctiva debido a una curación inesperada o de cambios en las proporciones faciales. Para un pequeño subgrupo de pacientes, la cirugía secundaria también puede ser necesaria debido al envejecimiento natural de sus narices.

Aunque no hay una regla dura y rápida sobre cuántas veces un paciente puede tener rinoplastia con seguridad, es importante tener en cuenta que cada cirugía posterior puede producir más tejido cicatricial, que tiene un impacto significativo en la curación y los resultados estéticos. Así, pues, un gran cirujano sabe evitar o al menos minimizar las cicatrices adicionales.

Un buen número de pacientes que buscan rinoplastia correctiva importante tienen problemas funcionales y estéticos, que generalmente se tratan creando una fuerte estructura nasal subyacente. El uso de injertos o «tejidos vivos» extraídos de otras zonas del cuerpo, como el tabique o la pared entre las fosas nasales, el bolo del oído y la costilla, es una buena manera de conseguir una estructura ósea.

Se cree que los injertos extraídos del tabique son el mejor material para crear una estructura nasal estable y para resolver una amplia gama de problemas estéticos y funcionales. Sin embargo, algunos pacientes han agotado completamente sus durante la cirugía primaria de la nariz, por lo que se consideran otros sitios donantes.

Hay que hacer todos los esfuerzos posibles para evitar otra cirugía. Por tanto, las buenas relaciones y las comunicaciones honestas entre el cirujano y el paciente son de la máxima importancia.

Los cirujanos plásticos certificados por la Junta que realizan rinoplastias de revisión se encuentran en la mejor posición para realizar estos procedimientos bastante complejos. Entienden que una evaluación completa de la nariz y una revisión de técnicas quirúrgicas anteriores son pasos esenciales para lograr resultados satisfactorios.

Las opiniones expresadas en este blog son del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de la Sociedad Española de Cirujanos Plásticos SECPRE o la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica AECEP.