Depilación láser: un proceso paso a paso

proceso de depilación láser

La depilación láser se ha convertido en uno de los procedimientos cosméticos más populares realizados en Estados Unidos. Es una alternativa popular en el afeitado y la depilación con cera, especialmente para aquellos que quieren ahorrar tiempo.

Este procedimiento mínimamente invasivo también ofrece ventajas adicionales, tales como la orientación precisa de pelos específicos, evitar fases de crecimiento problemáticas entre las fases de crecimiento y la eliminación de pelos encarnados.

Primeros pasos y preparación

Es importante elegir un médico certificado en una especialidad como la cirugía plástica. Antes de la depilación con láser, su médico probablemente revisará su historia clínica y discutirá los riesgos, los beneficios y las expectativas para determinar si esta es una opción de tratamiento adecuada para vosotros.

En preparación para la primera sesión de depilación láser, es importante evitar la depilación con cera o depilación durante cuatro a seis semanas antes del tratamiento. Estas actividades eliminan temporalmente los folículos pilosos y las raíces, que son los objetivos durante el tratamiento con láser. El afeitado es aceptable porque corta el pelo y deja intactos los folículos pilosos.

Se recomienda afeitarse las 24 horas anteriores al tratamiento para que el láser pueda localizar los folículos con más facilidad. Los pelos de rastrojo se pueden quemar durante el proceso del láser y causar un aumento de las molestias.

Qué hay que esperar durante el procedimiento

Justo antes del procedimiento láser, es posible que tenga la opción de recibir un anestésico tópico para ayudar a reducir cualquier molestia durante el tratamiento. Se aplica 20-30 minutos antes del procedimiento láser y se recomienda para zonas más sensibles, como la línea del bikini y las axilas.

Normalmente recibirá protección ocular y los parámetros del equipo láser se ajustarán según la ubicación, el grosor y el color de la piel. Finalmente, se puede aplicar un gel frío o se utilizará un dispositivo de refrigeración especial para proteger la piel exterior y minimizar los efectos secundarios.

Durante el proceso del láser, se emitirán pulsos de luz en la zona de tratamiento y se pueden notar leves molestias. Se ha descrito como un pincho caliente o una goma ligera que choca contra la piel.

El primer tratamiento suele causar más sensaciones en comparación con los tratamientos posteriores y el proceso láser varía de unos minutos a una hora según la zona de tratamiento. Una vez finalizado el procedimiento, se le puede administrar loción, crema antiinflamatoria o heladas para aliviar las molestias.

Después del procedimiento y del proceso de recuperación

No es extraño notar enrojecimiento y calor en la piel después de unas horas. Se le ha descrito como una quemadura solar leve, que se puede aliviar con compresas frías y cremas hidratantes. El día siguiente se puede maquillar si se ha tratado la cara.

Durante el próximo mes, se recomienda protección solar en las zonas expuestas al sol y se debería evitar al máximo la luz solar.

resultados

Los folículos pilosos afectados por láser durante el tratamiento pueden tardar de días a semanas a caer completamente. El cabello no cae inmediatamente y el proceso de caída a veces puede parecer un crecimiento continuo del cabello. Los resultados varían mucho de una persona a otra, lo que puede deberse a varios factores como el espesor, la densidad o la ubicación del cabello.

Aunque la depilación con láser retrasa efectivamente el crecimiento del cabello durante meses o incluso años, normalmente no resulta en una depilación permanente. Sin embargo, en comparación con el afeitado y la depilación con cera, ofrece una solución más permanente. Son necesarias varias sesiones, normalmente de 4 a 10 y separadas entre 4 y 6 semanas, para orientar a las diferentes etapas del ciclo de crecimiento del cabello. Después de estas sesiones, también pueden ser necesarias varias sesiones de mantenimiento al año para obtener resultados a largo plazo.

Las opiniones expresadas en este blog son del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de la Sociedad Española de Cirujanos Plásticos SECPRE o la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica AECEP.