Dentro del efecto Angelina Jolie sobre la reconstrucción mamaria

Hace cinco años, Angelina Jolie optó por hacerse una doble mastectomía profiláctica tras someterse a cribado genético y supo que tenía un riesgo significativamente elevado de desarrollar cáncer de mama debido a la mutación del gen BRCA1. Como miembro de su equipo quirúrgico, me emocionó profundamente su coraje y su preocupación mientras la señora Jolie compartía con el mundo su viaje a través de la mastectomía, la reconstrucción mamaria y la recuperación.

Hoy, su historia continúa inspirando a un número creciente de mujeres de alto riesgo a someterse a pruebas genéticas. Ahora hay más mujeres que conocen el concepto de mastectomía preventiva y reconstrucción. Los medios lo han bautizado como «el efecto Angelina Jolie». Para mí, es una inspiración de toda la vida y un ejemplo de cómo una mujer ha tenido un impacto positivo tan enorme en la vida de los demás.

Personalmente he visto mujeres que probablemente han salvado la vida como consecuencia de la conciencia pública que resultó del «Efecto Angelina Jolie».

Durante los últimos cinco años, la evaluación del riesgo de cáncer de mama ha continuado evolucionando. Hoy entendemos que las mutaciones BRCA son sólo dos de las muchas que aumentan drásticamente el riesgo de cáncer de mama. Los paneles multigénicos ahora están probando varias mutaciones, incluidas las que afectan a los genes CHEK2, PALB2, PTEN y TP53, así como muchas más. La identificación de estas mutaciones génicas ayuda a evaluar el riesgo de cáncer de mama de una mujer a lo largo de la vida de la mujer.

Ahora reconocemos una serie de factores en la historia personal y familiar de una persona que podrían hacer deseables las pruebas genéticas. Esto incluye:

  • Antecedentes personales de cáncer de mama, incluyendo cáncer de mama bilateral o diagnóstico de cáncer de mama triple negativo a los 60 años
  • Antecedentes personales de cáncer de ovario
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama antes de los 50 años en al menos dos parientes cercanos, incluida una madre, una hermana o una hija
  • Familiares cercanos de origen judío de Europa del Este que tienen antecedentes de cáncer de mama, de ovario o de páncreas
  • Pariente masculino cercano con cáncer de mama

El riesgo de cáncer de mama se reduce aproximadamente un 90% en las mujeres que tienen una mastectomía profiláctica. Sin embargo, es importante tener en cuenta tanto la naturaleza mayor como la muy personal de esta decisión. Una mastectomía preventiva no es adecuada para todas las mujeres de alto riesgo. Se deben tener en cuenta factores como el riesgo estimado de cáncer de mama de toda la vida, la voluntad de tolerar este riesgo y la salud general.

Una vez tomada la decisión de realizar una mastectomía profiláctica, hay que tener en cuenta las opciones de reconstrucción. Como cirujano plástico, creo que es muy importante discutir con el paciente enfoques que incluyan el uso de implantes, así como su propio tejido, para crear el nuevo pecho.

Cada paciente es único y se debe desarrollar un plan personalizado. Para llegar a este plan, hay que tener en cuenta las preferencias, el tipo de cuerpo, el estilo de vida y la salud general del paciente.

Durante el proceso, es esencial que cada paciente se tome el tiempo necesario para desarrollar un equipo de apoyo en el que se sienta cómodo y seguro. Este equipo puede incluir cirujanos generales y plásticos, oncólogos médicos y radiactivos, un internista, un genetista y otros. Aunque la paciente es la capitán de su equipo, es el privilegio de cada miembro de su equipo ayudarla firmemente para ayudar a minimizar el riesgo a largo plazo, mantener o conseguir una buena salud y restaurar la integridad.

Las opiniones expresadas en este blog son del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de la Sociedad Española de Cirujanos Plásticos SECPRE o la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica AECEP.